Hoy amanecemos después de una estupenda noche a orillas del Danubio. Antes de marcharnos aprovechamos para dar un paseo por los bosques cercanos y junto al río. Nos sorprende encontrarnos un enoooorme montón de grava acumulado prácticamente en la orilla. En un primer momento pensamos que será material para arreglar los caminos, pero, obviamente, después de comernos ayer todos los baches para llegar hasta aquí, entendemos que para eso no lo usan... Finalmente a Gemma se le ocurre que quizá la grava proceda del propio lecho del río. Y resulta que sí. Tenemos enfrente una draga trabajando en el Danubio, extrayendo sedimentos del fondo del río. La grava y la arena obtenidas mediante este tipo de dragado pueden aprovecharse posteriormente como áridos, entre otros usos, para la construcción. Siempre aprendemos cosas en los viajes y hemos de admitir que, para resolver estas pequeñas curiosidades que te encuentras por el camino, la IA ayuda mucho... Hoy tenemos de nuevo unas tres horas de carr...