Hoy amanecemos después de una estupenda noche a orillas del Danubio. Antes de marcharnos aprovechamos para dar un paseo por los bosques cercanos y junto al río. Nos sorprende encontrarnos un enoooorme montón de grava acumulado prácticamente en la orilla. En un primer momento pensamos que será material para arreglar los caminos, pero, obviamente, después de comernos ayer todos los baches para llegar hasta aquí, entendemos que para eso no lo usan... Finalmente a Gemma se le ocurre que quizá la grava proceda del propio lecho del río. Y resulta que sí. Tenemos enfrente una draga trabajando en el Danubio, extrayendo sedimentos del fondo del río. La grava y la arena obtenidas mediante este tipo de dragado pueden aprovecharse posteriormente como áridos, entre otros usos, para la construcción. Siempre aprendemos cosas en los viajes y hemos de admitir que, para resolver estas pequeñas curiosidades que te encuentras por el camino, la IA ayuda mucho... Hoy tenemos de nuevo unas tres horas de carr...
Disfrutamos de las vistas nada más despertar y, después de desayunar, nos vamos a dar un entretenido paseo por el bosque que tenemos al lado. Es un paseo precioso entre un denso bosque de abetos, hayas y arces. Nos encantan los bosques; son, con diferencia, el paisaje que más nos llena. Un buen paseo entre grandes árboles te levanta el ánimo y te carga de energía. El suelo está cubierto por un enorme manto de hojas que, en las laderas más empinadas, hace que el ascenso resulte a veces bastante complicado. Sobre todo si, como nosotras, te sales del camino para hacer un poco el ganso... Hiru también disfruta de lo lindo, corriendo y escarbando entre las hojas. Creo que los bosques son también su ambiente favorito. Después de este revitalizante paseo, nos ponemos en marcha porque hoy toca otra pequeña tanda de kilómetros: dejamos Austria, cruzamos la frontera con Eslovaquia y ponemos rumbo a Bratislava . En un primer momento nos planteamos parar en Viena, pero se nos va a hacer tarde y es...